domingo, 28 de enero de 2018

Por amor a poiesis

Ella no te viene con dulces
ni con llantos
y menos aún con heridas bullangueras
te cae encima con un ramo rabioso de poesía
y yo no puedo menos que admirarla.

Admiro a la poeta
cuando saca a la hembra
 de los pelos
y hace que a fuerza de escupidas exquisitas
una tenga que sacarse el sombrero aunque no quiera.

En honor a mi tibia enfermedad
 por la sangre derramada
 en la tierra siempre virgen  de los locos
 de esos locos
locos
arrebatadamente locos de poesía

¡De pie señores!