lunes, 16 de febrero de 2015

no soy -esa-buena

Que nadie se ponga en mi lugar
que nadie me mida el corazón
(Fernando Cabrera)
por si éstas fueran mis últimas arcadas
quiero que seas  el único latido
de esta taquicardia que te nombra 

no puedo dejar de buscarte 
en cada palabra que no es mía 

que nunca ha sido mía
que jamás...

qué quiere ésta demente 
esta usurpadora de mi espacio
dirás

y yo no sé por qué me pasa esto
no quiero los halagos de los otros
no me interesan sus adentros

me has envenenado
sin acordarte siquiera de mi nombre
me has dejado un agujero supurando
donde supongo antes estaría mi calma

yo la orgullosa que jamás arrastró su carne
me evaporo como niebla

me muero de una peste tan antigua 
que dejó su antídoto olvidado en un beso

-me estoy dejando ir entre  humo y  espanto-

y no hay nada que se pueda hacer
no hay nada que alguien pueda hacer
no hay nada que vos puedas hacer

no olvides nuestras risas
tu vocación certera de psiquiatra

no olvides lo que nunca existió
solo fue una ráfaga de vidas anteriores

al culo de la flecha
ya no le queda esperanza de  ser punta
se me clavó en las tripas

-ni ella ni yo tenemos un mañana-

II

heredera de la procesión del pan
del tambor desafinado en esos días
en que el festejo de mis idos

los envuelve también a ellos

-mis ternuras-

a mí no
y yo no decidí sepultar mi buen humor
como tampoco decidí estar dando vueltas 
en este   tifón desenfrenado

-creí que era culpable 
siempre intenté sentirme injusta con la vida-

-no lo soy -

no lo soy la reputísima madre

no van a ser más mis deudas con el mundo
las que empedrarán de verguenza mi almohada

sigo siendo sensible 
 sensiblera nunca

sigo siendo honesta 
 modesta no

muero egoísta
sin llegar a odiar

-intentaré re-nacer pero sin lastres - 

aceptaré relajada
ser una dulce pecadora