miércoles, 5 de noviembre de 2014

adicta al gris

hasta dónde
hasta cuándo

me pregunto cuál es tu límite
para vivir en esa nube de pedos
sin enterarte que afuera hay dolores

que hay tristezas
necesidad de hablar
de putear
y gritar

me estoy yendo sabés
me voy

no sé si es posible un poco de vida
en esta vida mía
tan llena de nada

me termino de ir nada más
de un lugar que nunca me dió flores
y no por vos
seguramente yo nunca las sembré
II
estoy aburrida de esta imagen
que ignora los espejos
por no asumir el gris que ella misma eligió

vos si podés perdoname
no tengo derecho a crucificar tu paz
te culpo por algo que no hacés
porque ese es el motivo de mi muerte

no es tu impasibilidad
ni tu calma
el lugar para mi furia endémica
no sé cuál es ese sitio pero seguro vos no

al final mirá
después de todo y siendo honesta
me voy de mí
de esa necia que soy

de esa tipa que cree que perdió un paraíso
esa inconforme que jamás deja claro qué quiere
y aún peor
no lo sabe

se basa en ese apretuje que nunca abandona su pecho
desde que su socio de noviembre y sagitario
tiró la toalla en el único ring que no pudo pelear

el viejo se ahogó en ríos terribles de rabias y penas
en olas de vino y dolor
por no aprender a fallarse a si mismo

ay papá
yo sé que el victimismo nunca fue lo nuestro
pero qué ganas tengo de escucharte

tranquilo
no voy hacer una estupidez
yo muero parada
como hiciste vos