domingo, 9 de febrero de 2014

Nadiando

que difícil vaciarse en el vacío
esos ruidos tortuosos del silencio
ese no estar y quedarse
sin querer ni sentir
sin temblar

hasta al miedo extraño de tan hueca
es mejor sentirlo que estar muerta
que estar oliendo a rancio
y a guardada

a corazón expuesto y sin respuesta
¡ay! que desperdicio de días sazonados
tunas de aloe +bilis + ajenjo
no lograrían efecto tan amargo
que no saber marcharse sin retorno
y preferir quedarse anestesiado

ni recuerdos para ahogarme tengo
no advertí siquiera que escoraba
en esa nubosidad de éter
en ese devenir de mascaradas

sin papel sin tacto sin aroma
 sin pena ni gloria 
 sin entrañas
sólo el mareo de crear un espejismo
en el desconcierto de la nada misma
de la puta 
y maldita misma nada